Las mentiras de Neutrina
Mi bitácora está llena de mentiras. Pero no te preocupes, no puede ser peor que los comerciales en la tele o tu querido amigo, peor aún, tu pareja, leyéndote el horóscopo del domingo...otra vez.
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Media historia sobre Neutrina y su primer ciberpríncipe

'Me ha minimizado estoy segura. Hace rato que le pregunté si había ido a la reunión anoche y no me ha contestado. Quizá fue a buscar mate o leche o una cola, no lo sé, no se ha dignado a escribir una sola letra y ya han pasado varios minutos, o quizá hayan sido segundos...'

Una ventana parpadea en mi pantalla y brinco en el sillón.

"¿Edad? ¿Fotos?"

'¡Mierda, mierda!' No entendía aquella ansiedad. Tenía meses conociéndolo pero en realidad no lo conocía.

'Abro un browser y busco: "romance por internet". Una interminable lista de temas que no vienen al caso aparecen en mi pantalla. Abro otra ventana y busco en otros lugares sin encontrar mucha diferencia'.

Pero el irc continuaba en silencio, las palabras de mi última pregunta yacían contra aquella pared virtual como prisioneras en un paredón. Me urgía borrarlas y ya no quería que respondiera.

"Sal, entonces, Neutrina". Pero nunca aprendí a llevarme de mis propios consejos. Una verdadera lástima porque muchas veces han sido apropiados y sensatos.

Un tal TRON truena en mayúscula.

"DE DONDE ERES BELLEZA"

En la red, la mayoría ha decidido abandonar el uso de acentos y otros signos significativos del idioma. No importaba, de todas formas aquella no era la voz que quería leer.

"ESTAS OCUPADA AHORA? SOY MEXICANO DE LA MAS IMPRESIONANTE CIUDAD EN EL MUNDO"

Otra ventanita asalta mi desolada pantalla, "me gusta el sexo con gorditas", interpela Sultán, desde Perú, según pude percatar en su dirección de correo.

'Decido entonces cerrar SU ventana; esa que dice "undiablo", y al hacerlo, algo me molesta en el pecho'.

'Como si fuera parte de un pésimo drama virtual, comienzo a escuchar las primeras notas de "Hotel California" justo cuando la ventana de "otrodiablo" se dibuja sobre mi pantalla como por arte de Merlín'.

"Me caí. ¿Estás ahí?"

'Él usa los acentos y todos esos signos que algunos han olvidado. Se cambia el nick varias veces al día y le gustaría que el mundo entero fuera virtual. No he visto su foto, nunca me he atrevido a pedírsela, es la única persona que conozco en la red que jamás me ha pedido una foto. "SI ES DE CUERPO ENTERO MEJOR", escriben los trones del ciberchat'.
'Quizá por eso no puedo dejar de entrar noche tras noche a buscarlo y me quedo con él hasta la madrugada, escribiendo de cosas inimaginables y riendo con un desconocido-conocido a miles de kilómetros de aquí'.
Si aquello no era magia que vayan y le pregunten a Arthur C. Clarke.

"Si, aquí estoy".

"¿Estás en algún canal?".

"Sigo en #Manicomio pero no hay nadie aquí...oh...espera...acaba de entrar Miel45, para variar".

"Entonces mejor me quedo en privado contigo. Ya no tengo deseos de discutir con troles"

"¿Crees que la miel sea un trol?"

"Igual me da, neutri".

Lo imaginaba de tantas formas; pero nunca me atreví a preguntarle por su apariencia física. Temía que juzgara mi curiosidad como algo frívolo y superficial; 'me pasa que desde que lo conozco sin conocerlo he estado tratando de impresionarlo. He desempolvado libros, he escaneado dibujos, he retomado mis lecturas de ciencia y he buscado y leído la mayoría de los autores que ha mencionado en nuestras conversaciones. Hace una semana, coloreé mis labios para sentarme frente a la pantalla de mi ordenador'.

Aquel estúpido día reí más que un Santa en mezcalina porque no lo encontré, también descubrí en el tono de mi risa destellos de ansiedad y confusión.

Luego de un mes de conocernos me regaló un canal de chat al que llamamos #Manicomio. Allí nos reuníamos en las noches con otros sobrenombres que pasaban, se quedaban o se iban, pero sus personajes virtuales siempre dejaban algo escrito en nuestras ciberparedes.

Fue extremadamente novedoso y divertido hasta que el tipo de los mil nicks comenzó a abandonar mi pantalla y a acompañarme a todos lados. De repente pensaba en él mientras manejaba, me bañaba, escuchaba una canción o leía un libro y una noche pensé en sus palabras mientras me masturbaba. Pero no se lo dije, debía asimilarlo primero.

"¿Estás cansada?"

"No. ¿Por? ¿Tienes algo en mente?"

"Quería ver si funcionaba el programita de voz que te envié. ¿Lo instalaste?"

"Of course, darling :)"

Me encantaba que quisiera escucharme aunque a veces dudaba si no se trataba sólo de curiosidad técnica. Su forma de interesarse por mí no parecía compleja aunque me empecinara en que lo fuera. Antes de que yo apareciera él ya madrugaba chateando con personas en otros canales, la única, y para mí gran diferencia era que había abandonado a los demás por mí. Esta conducta se había intensificado con el tiempo y ya nos conocíamos por nuestros nombres de pila y nos contábamos anécdotas de nuestros respectivos pasados. Me parecía que noche tras noche ambos preferíamos y buscábamos cierta intimidad en la compañía del otro.

"Somos ciberamigos", había escrito una vez. "Es sorprendente ¿no te parece?"

"¿Qué te sorprende? ¿La tecnología que lo ha hecho posible o que podamos ser amigos en circunstancias tan extrañas como ésta?"

"Ambas cosas me parecen impresionantes".

"¿Crees que es posible enamorarse de alguien de esta forma?"

"No, no lo creo".

Aquella respuesta no fue de mi agrado.

"¿Por qué no?"

"Estoy convencido que para enamorarse la gente tiene que verse personalmente".

"¿Tuviste alguna experiencia por aquí?"

"Si".

"¿Me quieres contar?"

"No".

"¿No te fue muy bien?"

"Simplemente no pasó nada".

"¿Te enoja que te pregunte?"

"Bastante".

"Lo dejamos entonces".

Aquella vez lo imaginé feo, sucio y abandonado por una princesa virtual. Pero aquella imagen duró poco, estaba enamorada y todo lo que mi príncipe invisible escribía mi cerebro lo dotaba de belleza, sabiduría y sarcasmo del mejor. Mi hombre de los mil nicks era reservado y capaz de pasiones extremas, comencé a envidiar a aquella cibermujer de la que no quería hablar.

"¿Conectaste el micrófono?"

"Todo está listo pero no te escucho".

"Espera, espera..."

Era el año de Fargo y El paciente inglés. El año en que el Nobel de Química fue compartido por los investigadores que descubrieron los fullerenes y los premios Pulitzer en fotografía fueron galardonados a imágenes perturbadoras de circuncisiones y niños pequeños rescatados de los escombros de horrorosos actos terroristas.

Yo prefería a Beck y él a los Butthole Surfers. Él odiaba lo poético yo rechazaba lo didáctico. Me fascinaban su humor y su honestidad y a él lo enternecían mi optimismo y mis fantasías. Era el hombre perfecto para cibermí y yo era la cibermujer ideal para los cibermiles que eran él.


Nuestra situación me traía recuerdos del episodio Damián. Durante mi adolescencia me hice amiga de un chico por teléfono. Él había llamado para dar lata y nos habíamos quedado hablando por horas. Mantuvimos un amor platónico y telefónico por meses. Recuerdo que hasta llegó a dedicarme una balada cantada por John Travolta, antes del fenómeno Manero, en un programa de televisión que ponía videos, mucho antes de MTV. Fue una decepción conocerlo porque no sólo no era mi tipo sino que me desagradaron sus gestos, sus movimientos y su actitud en general. Me preguntaba si algo parecido le había ocurrido a mi querido ciberamigo.

"¿Me escuchas?"

"Nada de nada".

"Debería sonar tu teléfono, el telefonito ese que tienes a la izquierda de tu pantalla ¿lo ves?"

"Lo veo, lo distingo fácilmente y hasta lo podría tocar, copiar y pegar si me lo pides, pero no lo escucho, tal vez si gritaras un poco más alto".

"Hija de puta, que tienes un morro que te lo pisas, chavala, burlándote de mí de esa forma tan insolente".

"Jaajaaja, jamás me burlaría de tí, never, ever".

Un ruido extraño se mezcló con mi risa y descubrí que el pequeño icono telefónico sonaba. "Doctorteveo" me llamaba.

"¡Está sonando! Un tal doctorteveo ¿eres tú?"

"Nunca usaría un nick como ése".

"Eres tan presumido".

"Lo se, ya me lo has dicho varias veces, no me vas a cambiar recordándomelo".

"No intento cambiarte sólo molestarte".

"Por eso estoy aquí, linda".

Entonces lo veía llegar, caballo galopante y todo, me tomaba por mi no muy estrecha cintura y me alzaba hasta lugares donde amar era fácil. Allí también parecía fácil, si lo dejas ahí y no despiertas al dragón que duerme en la cueva, ése que puede matar tu fantasía momentos después de hacerla realidad.

El icono vuelve a sonar. "Tiene una llamada de un_ateo". Tenía que ser él.

Aceptar.

"¿Me escuchas, neutri?"

Lo escuchaba, lo escuchaba.

"No hables todavía. Es mucho más fácil si no nos interrumpimos. Cuando termine de hablar te diré algo así como tu turno, preciosa. ¿De acuerdo?
Tu turno, preciosa".

"¡Holaaaaa! Es lindo escucharte, Javier, no imaginé que te oiría tan bien y pensar que estamos tan lejos. Ahora me he quedado sin tema y sin habla, hombre que me has puesto nerviosa. ¡Tu turno, precioso!".

Tenía que esperar unos largos segundos hasta que todas mis palabras llegaran a sus oídos y las suyas iniciaran su largo recorrido por todos esos cables hasta mi ordenador.

"¿Tú nerviosa, Neutrina? No lo imagino, te he visto espantar a los más cínicos..."

"¡Tú eres el más cínico de todos!" interrumpí sin pensar. "¡Ayayay! Lo siento, precioso".

Escuché sus carcajadas al otro lado del Atlántico y caí un poco más. Era canario pero había pasado más de veinte años viviendo entre México y Argentina donde se encontraban los negocios de su padre. Estudió en una universidad en Madrid y pronto cumpliría 38 años, pero no quería decirme cuándo.

"Odio los cumpleaños, las bodas, las despedidas, las religiones, las sectas, la política, los tours y la gente estúpida", me había dicho una vez.

"Eres un presumido", le había respondido.

"Y tú una hipócrita", escribió enseguida. Esa noche estuvimos discutiendo por horas.


"Entonces crees que soy el más cínico de todos", permití que su voz derritiera mi piel.

'No tienes razón, Javier, es posible enamorarse aquí. Que logremos que ese amor se desplace y continúe en el mundo real es algo completamente distinto. Y es que son dos mundos diferentes, Javier, y en este pequeño cibermundo donde nos hemos conocido yo sencillamente te amo'.

"Eres el mejor de todos, cariño", respondí y sentí los latidos de mi corazón retumbarme en la garganta. Ya no habían palabras que señalaran el final de nuestras oraciones, las modulaciones en nuestras voces hacían lo suyo y nos leíamos bien ahora que nos escuchábamos.

"¿Eso crees?" Lo sentí titubear y me arrepentí de haber hablado, de haber sentido mis palabras con vehemente firmeza.

"No, no vale creer contigo. No debería creer en nadie, es mejor así ¿o no?"

"Tú ya estás hablando de otra cosa".

"Así es, pensé que así lo preferías".

Entonces una ventanita destelló en mi pantalla. Otrodiablo me preguntaba: "¿Y tú qué prefieres, Neutrina?"

Abandoné el micrófono, el lag y la estática y comencé a martillar el teclado con las ansiosas yemas de mis dedos que morían por hablar.

"Me gustaría contarte lo que siento".

"Pero yo no quiero escucharlo".

"Lo sé, es precisamente el problema que tenemos".

"Ya sé lo que me vas a decir, neutri".

"Eso es patético. ¿Tan predecible soy?"

"No, no es eso..."

"Entonces es que tu también lo sientes, ¿es eso?"

"Prefiero que lo dejemos así".

"Pues me parece que sólo estás posponiendo algo que es imparable".

"Si, puede que tengas razón pero es que lo vamos a estropear todo".

"¿En qué te basas para hacer tal afirmación? ¿En la experiencia anterior de la que no me quieres hablar?"

"No se te va una, mujer".

"No, últimamente cuando de tí se trata me siento muy meticulosa".

"Uy, me gusta esa palabra :)"

"Vaya, me has escrito un emoticón, presiento que aparecerá dios en cualquier momento".

"¿Cuál de todos?"

"Ya te estás tranquilizando porque has logrado cambiar el tema. Es un arte que posees".

"¿Te apetece seguir por el micrófono?"

"No, mejor me voy a dormir", lo dije sin sentirlo pero con la esperanza de que él me complaciera y continuara hablando de sus sentimientos con tal de que no me fuera.

Pero los hombres como él no actúan como una quisiera ni siguen jueguitos infantiles de ciberneutrinas inseguras. A veces me sentía desnuda por toda su pantalla.

"De acuerdo, neutri, ve y descansa. Nos vemos mañana".

"Espero que sueñes conmigo todas las noches. Mi maldición para tí".

"Me alegra no creer en ellas".

"Maldito descreído".

"Ese soy yo. Ve y descansa, niña, que ya has hecho suficiente desorden por hoy".

"Es posible, Javier, es muy muy muy posible. Tan posible que lo siento".

"Buenas noches, neutri, ya te estás repitiendo. Dale al alt f4, nos hará bien a ambos".

A menudo también lo odiaba, por supuesto.

Alt F4.



Seguiremos charlando,

Neutrina :)


12:55 | glenys | 18 Comentarios | #

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Comentarios

1
De: eva-lamaga Fecha: 2003-04-23 17:05

qué magníficamente bien contada está esta historia, neutrina. Me ha encantado leerla, de verdad.



2
De: glenys Fecha: 2003-04-24 04:19

:)

Gracias, lamaga, me alegra mucho que me lo digas. Tu comentario le ha puesto una sonrisa permanente a mi día.

Un abrazote



3
De: lgs Fecha: 2003-04-28 02:23

Muy bien. A mí me ha tenido enganchado hasta el ¿final? "Media historia", dices.



4
De: glenys Fecha: 2003-04-29 01:15

Si, era media, eso me parecía cuando la terminé que no había concluido. Ya veremos si me sale la otra mitad :)

Muchas gracias por detenerte y leer y muchas más por escribir.

un abrazo.



5
De: Algernon Fecha: 2003-05-08 16:57

Una historia preciosa. En parte me siento identificado, ¡has conseguido que estuviera a punto de llorar, te dá cuén? :P



6
De: glenys Fecha: 2003-05-10 08:53

:D :D :D

¡Hola Algernon!

Tienes un nick de ensueño, seguro que andas minimizando muchas ventanitas por ahí :P

Gracias por leer :)





7
De: chicaska Fecha: 2003-10-28 04:06

Ufff! excelente historia, a quien no le ha pasado eso.. muy muy buena..



8
De: glenys Fecha: 2003-11-05 08:02

Mil gracias, Chicaska :)

Me alegra mucho que te gustara



9
De: Elsa Fecha: 2005-10-17 18:47

Me sorprendio la historia, es parecida a la mia, no se pudo el final feliz.



10
De: glenys Fecha: 2005-11-05 02:02

Hola, Elsa,

Mi experiencia me dice que esos finales felices no se encuentran en la vida, sólo en las historias y los cuentos de hadas, el único final humano es la muerte y no creo que haga feliz a nadie, ¿qué piensas tú?



11
De: luna Fecha: 2006-01-16 13:27

Hola!!!!!!!, me ha encantado la historia, haces una descripción magnífica, vamos q no se puede hacer mejor.
Me siento muy identificada y me da miedo.Me gustaría saber como acabo esta historia, o como sigue.
Un abrazo.



12
De: Glenys Fecha: 2006-03-11 23:46

¡Hola, Luna!

¡¡Mil gracias por tu comentario!!

Esa historia en particular pasó a ser mucho más para luego terminar en el lugar donde acaban los amores sin futuro. Pero después comenzó otra que se inició igual y bueno, que hay que vivir...

Un abrazo,
Y espero tu historia termine bien.



13
De: Andreyna Fecha: 2006-04-22 03:13

Hola mi querida Glenys... por los comentarios ya esta historia tiene su tiempo... pero al leerle me senti totalmente identificada... espero poder conversar pronto contigo, estas perdida del foro !!! Cuidate Mucho...



14
De: Anónimo Fecha: 2006-05-31 18:45

me parece una historia linda sin final quedamos esperando más de ella pensé que al final se conocerian y serían por siempre felices pero has pensado en que el siente lo mismo pero no te quiere desilucionar por algun problema que tenga?



15
De: veara Fecha: 2006-07-12 05:08

esa historia me parecio interesante ya que tengo 9 o 10 meses conociendo solo por telefono a un chico y aunque creo que lo amo estoy conciente de que es solo una ilusion. pero tu historia es buena y no le quito credito. gracias por compartirla adios



16
De: Glenys Fecha: 2006-08-11 04:51

¡¡Hola, Andreyna!!

Es una hermosa sorpresa ver tú nombre aquí, te juro que tengo varios días pensando sobre el gen ateo para contestar algo bueno en el foro pero el día me queda corto, ya pronto te contaré, espero...

Un abrazo fuerte, gracias por pasar y leer y gracias por permanecer en la lista...

Con muchísimo cariño de tu amiga virtual :)))



17
De: Glenys Fecha: 2006-08-11 04:52

Mil gracias, anónimo y Veara, sus palabras significan mucho para mí,

un abrazo desde el caribe,
glenys

Veara, ojalá y esa ilusión termine en algo lindo y real (a veces pasa) :))



18
De: mariana Fecha: 2008-11-14 00:26

PUES LA VERDAD TU HISTORIA VIENE CASI IGUAL QUE LA MIA LLEVO CASI UN AÑO CON HABLANDO CON UN CHAVO CLARO ES MAYOR QUE YO PERO AL PRINCIO NOS LLAVAMOS MUY BIEN Y NOS PASABAMOS HORAS POR TELEFONO Y POR EL CHAT TAMBIEN ESO SI YA ME AH ENVIADO FOTO DE ÉL PERO AHORA ES MUY DISTINTO COMO QUE SIENTO QUE HA CAMBIADO UN POCO CONMIGO ANTES ME DECIA COSAS MUY BONITAS PERO AHORA YA NO YA ES MUY DIFERENTE Y AL PARECER CREO QUE ESTOY SINTIENDO ALGO PERO PIENSO QUE NO SE MERECE LO QUE YO SIENTA POR EL.


BUENO CUIDENSE Y ESPERO TENER TIEMPO PARA PODER LEER LO DEMAS BYE







		
 

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